El domingo pasado se cumplió mi viaje TurCementerio altos de Sâo Joao, creado en 1833es un lugar magicamente tenebroso y que muestra gran parte de la historia portuguesa. Diferencias culturalmente diferente a lo que yo podría haber imaginado.
Monumentos antiguos, iglesias, mausoleos con áspectos muy especiales, no describiré la sensación que sentí pero debo decir que no la había experimentado antes. Comentando después confirmo que cada persona en este gran mundo ve y siente la muerte de una manera especial, que los cementerios nos invitan a descubrir nuestros antepasados en formas tan tenebrosas, llegar a reconocer la manera en que un cuerpo puede pasar a mejor vida y transformarse solo en un elemento decoratvo de este mundo.
ESo me lleva a meditar una vez más que la vida de una simple mortal como yo o tu es absolutamente insignificativa y como dice mi amiga brasileña solo cobra sentido para los que te aman, para el resto eres un número, un potencial cliente de lo que sea este en el mercado de tu vida. Son pocos los que con esfuerzo y locura extrema logran traspazar la memoria colectiva y dejan de ser un número X en el pasillo X de cualquier cementerio.
martes, 8 de abril de 2008
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